Inicio/Nosotros

Nosotros

La consultoría la hace un equipo. Quién te acompaña depende de tu caso.

domco es la consultoría por donde entran todos los proyectos. Quién la hace depende de con qué llegues: operación y negocio, arquitectura de información, infraestructura o inteligencia artificial. De ahí sale qué construir y quién lo construye.

+20

años de proyectos

150+

proyectos entregados

1

puerta de entrada: el diagnóstico

Por qué existe domco

En el mercado digital mexicano hay dos extremos. De un lado, proveedores que cotizan por número de páginas y entregan exactamente lo que se pidió, aunque lo que se pidió no sirva. Del otro, agencias donde quien te vendió el proyecto no es quien lo trabaja, y el costo de estructura te llega en la factura.

domco se para en medio, y a propósito es chico. Veinte años de proyectos digitales para empresas mexicanas, con una constante: quien diagnostica es quien dirige. No hay un equipo comercial que te presenta un caso y desaparece después de firmar.

Quién hace la consultoría

No es una sola persona ni es siempre la misma gente. El equipo del diagnóstico se arma según el problema que traes: si la pregunta es de operación y datos entra Isaí; si hay inteligencia artificial de por medio, Gabriel; si el cuello de botella está en los servidores o en la nube, Urí.

Eso no es improvisación, es lo contrario: es armar el equipo después de saber cuál es el problema, en vez de asignarte el equipo que estaba desocupado.

Qué pasa después del diagnóstico

El diagnóstico termina en una recomendación, y esa recomendación tiene tres salidas posibles:

  • Lo construimos nosotros. Cuando lo que necesitas es un sitio, una tienda, una app o un sistema, lo lleva el equipo de desarrollo de domco.
  • Te mandamos a la marca correcta. conecta si lo tuyo es WhatsApp e IA; studio si el producto ya existe y hay que venderlo; expressalia si el presupuesto es acotado; nobrand si lo que conviene es que aprendas a hacerlo.
  • Te decimos que no construyas nada. Pasa, y es un buen resultado. Preferimos eso a venderte un proyecto que no te va a mover el negocio.

La contraparte honesta: tomamos pocos proyectos a la vez. Si la agenda está llena, lo decimos y acordamos fecha, o te recomendamos a alguien más. Preferimos perder un proyecto a entregarlo tarde.

En qué creemos

  • El criterio vale más que las manos. Escribir código es cada vez más barato. Saber qué código escribir es lo que sigue siendo difícil.
  • Un proyecto digital es una inversión, no un gasto de imagen. Si no se puede explicar qué devuelve, probablemente no debería hacerse.
  • Lo que construimos es tuyo. Código, accesos, dominios y datos quedan a tu nombre. Retener los activos de un cliente para asegurar que no se vaya nos parece indefendible.
  • Decir que no es parte del servicio. Si el proyecto no debería hacerse, o si hay una marca que te sirve mejor y cuesta menos, lo decimos.
  • El trabajo se juzga por lo que pasa después de lanzar. No por cómo se veía el día de la presentación.

Hablemos del negocio. El sitio viene después.

Una primera conversación de 30 minutos para entender tu situación y decirte si tiene sentido que trabajemos juntos. Sin presentación corporativa de por medio.